Informe 2018

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1. Recursos económicos para la investigación y la innovación

1.1 La oferta formativa

En los últimos años, el mapa de las titulaciones universitarias catalanas, con la implantación definitiva de los estudios reglados resultantes del denominado Proceso de Bolonia, ha experimentado un cambio notable debido al despliegue de las titulaciones de grado y máster, a la extinción paulatina de las titulaciones de ciclo, o titulaciones pre-Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), y a la creación de escuelas de doctorado para dar respuesta a la impartición de este tipo de programas.

En el último quinquenio, el número de titulaciones de grado y de doctorado se ha estabilizado, mientras que los programas de máster se han incrementado en un 11%, sobre todo por la aparición de los másters habilitantes.

La culminación de la adaptación de todas las universidades al proceso de creación del EEES ha supuesto el cumplimiento de los principales objetivos que se perseguían:

Dotarnos de un sistema universitario homogéneo, flexible y comparable con Europa para facilitar la movilidad internacional.

Promover la competitividad del sistema de educación superior a escala internacional.

Promover la dimensión europea de la formación superior mediante programas conjuntos de formación e investigación.

Promover la cooperación europea en lo tocante a la garantía de la calidad.

Se ha llevado a cabo a través de una serie de instrumentos que progresivamente han sido adaptados por todas las universidades:

Un sistema de titulaciones fácilmente comprensible y comparable al europeo: grado, máster y doctorado.

El establecimiento de una misma valoración del crédito universitario para todos los países europeos: el ECTS.

La promoción de la movilidad de estudiantes, profesores e investigadores.

La promoción del aprendizaje continuo a la largo de la vida.

El establecimiento de sistemas de garantía de la calidad homologables en toda Europa, mediante la implementación de los sistemas de calidad diseñados al amparo de las Agencias de Calidad y de diferentes directrices europeas.

Durante el período analizado en esta publicación, destaca la diversidad de la oferta de titulaciones en lo que se refiere a:

La modalidad de impartición: presencial, semipresencial o a distancia.

La creciente introducción de asignaturas o titulaciones impartidas en terceras lenguas, sobre todo en titulaciones de máster, en las que se ha experimentado un crecimiento del 25% en el último quinquenio.

Las titulaciones totalmente impartidas en terceras lenguas.

La oferta de estudios dobles (simultaneidades) y de agrupaciones, sobre todo en programas de grado.

Las diferentes tipologías de ofertas de programas interuniversitarios internacionales y nacionales.

Las universidades han establecido políticas para potenciar alianzas externas que contribuyan a incrementar y mejorar la actividad internacional y la de los colectivos que la integran, con el fin de visibilizar y situar internacionalmente la actividad docente y, de este modo, atraer talento y proyectos y captar a estudiantes internacionales.

1.2 El perfil de los estudiantes

El curso 2017-2018 se cumplieron diez años de la implantación de los primeros estudios de grado en las universidades catalanas, materializándose así uno de objetivos previstos para el despliegue del Espacio Europeo de Educación Superior. Desde el curso 2008-2009 se ha observado un crecimiento sostenido de las matrículas en los estudios de grado, especialmente en los de máster, acompañado de la extinción progresiva de los planes de estudios de licenciaturas, diplomaturas e ingenierías, en un período marcado por el contexto de crisis económica y financiera internacional. Esta circunstancia ha condicionado el proceso de adaptación de los estudios de pregrado a los nuevos grados en cuanto a la disponibilidad de recursos adicionales y a la programación de nuevas titulaciones consideradas emergentes. No obstante, las matrículas en estudios universitarios oficiales de grado y máster en las universidades públicas catalanas y en la UOC se ha situado los últimos cinco años en una media anual de 190.000 estudiantes.

Por lo que se refiere al perfil de acceso, de las casi 41.000 personas que iniciaron estudios de grado el curso 2016-2017, 29.926 lo hicieron en las universidades públicas presenciales y 10.948 en la UOC. Más de la mitad son mujeres (54%) y, por otra parte, presentan un perfil diferenciado: en las universidades públicas presenciales, el 70% de los estudiantes de nuevo acceso iniciaron los estudios con una edad de entre 18 y 19 años, mientras que en la UOC el 63% de los nuevos estudiantes se mueven en una franja comprendida entre los 25 y los 45 años.

La misma dicotomía se produce cuando se consideran las vías de acceso. Así, los estudiantes que acceden a las universidades públicas presenciales a través de la preinscripción universitaria mayoritariamente lo han hecho después de superar las PAU (78%). En la UOC, por el contrario, predominan los estudiantes que previamente han cursado ciclos formativos y los titulados en otros estudios (45%), con un peso también significativo de las personas que tienen estudios universitarios iniciados.

1.3 El perfil del profesorado

El personal docente e investigador (PDI) de las universidades públicas catalanas está formado por 17.014 miembros. El 41% son mujeres y el 63% son doctores. En términos de efectivos equivalentes a tiempo completo, en total hay 11.404 profesores, un 63% de los cuales pertenecen a categorías permanentes, mientras que un 31% son asociados. Por edades, más del 60% de la plantilla se sitúa en la horquilla de los 41 a los 60 años; en concreto, un 32% tiene entre 41 y 50 años, y un 30%, entre 51 y 60 años.

Por otra parte, el número de investigadores se ha incrementado en un 27,9%, al tiempo que el número de investigadores predoctorales se ha reducido en un 10,5%.

La calidad de la labor docente e investigadora del PDI se evalúa y se reconoce mediante los méritos de docencia y de investigación. En 2017, cada miembro del PDI disponía, como media, de 1,9 tramos autonómicos de docencia evaluados, cifra que supone un 52% más que en 2013. En el caso de los méritos de investigación, el PDI contaba con 2,30 tramos evaluados de media en 2017, un 16% más que en 2013, y el 67,93% del PDI tenía tramos de investigación vivos (en relación con el PDI que puede disponer de tramos).

1.4 Formación de doctorado

Las universidades tienen múltiples mecanismos de relación con las empresas que permiten colaborar en investigaciones estratégicas que repercuten en el desarrollo social y económico del país. Una de estas fórmulas se lleva a cabo a través de los doctorados industriales, en los que el programa de doctorado se vincula con un proyecto de investigación de una empresa o institución para desarrollar la investigación en un entorno dual: empresarial y académico. Desde su implementación en 2012 hasta 2017, se han desarrollado un total de 286 programas, en los que han participado 352 empresas y 404 estudiantes.

Cabe destacar también el aumento del número de estudiantes matriculados en los programas de doctorado que ofrecen las universidades públicas catalanas y el elevado grado de inserción laboral de los doctores. La tasa de ocupabilidad se sitúa entre el 88% y el 96% según las diferentes áreas de conocimiento, más del 50% de los cuales realiza tareas relacionadas con la formación recibida en el doctorado.

1.5 Financiación de la docencia. Becas y ayudas

En los últimos años, las universidades han dispuesto de menos recursos, con una gran incidencia en materia de personal, en la inversión en docencia y en investigación, así como en las infraestructuras universitarias. Sin embargo, a pesar de este contexto adverso, las universidades públicas catalanas han mantenido –e incluso mejorado– sus resultados, como se desprende de las estadísticas a escala nacional y estatal y de su posición en las clasificaciones internacionales.

La razón de esta mejora cualitativa reside en el firme compromiso de la comunidad universitaria con la mejora de la prestación de un servicio público estratégico para el país, más que nunca en tiempos de crisis social y económica, basado en el esfuerzo compartido y en la colaboración del conjunto del sistema. La Generalitat de Cataluña, que desde el año 2003 y hasta el 2010 había incrementado de manera notable la financiación pública de la actividad universitaria, aplicó reducciones en la financiación durante los años más duros de la crisis, del 2011 al 2013, con una disminución proporcional a la del resto de sectores de inversión pública. A partir de 2014 se ha conseguido detener este decrecimiento e incluso, en algún aspecto parcial, mejorarlo.

Paralelamente, la reducción de la financiación pública ha comportado un mayor esfuerzo de las familias, que han tenido que hacer frente a un incremento notable de los precios públicos, superior en Cataluña que en el resto de las comunidades autónomas. El aumento de los precios públicos ha sido parcialmente amortiguado por el incremento de las becas y las ayudas al estudio en Cataluña impulsados por la Generalitat de Cataluña, con recursos procedentes en su mayoría de las propias universidades y soportados por el incremento de los ingresos en concepto de precios públicos de las matrículas. En cuanto a las becas del Ministerio de Educación, los datos muestran que los estudiantes de las universidades públicas catalanas obtienen recursos del Gobierno central en menor proporción respecto al peso relativo de la población universitaria catalana que en el caso de la española.